Estados Unidos atraviesa su mayor brote de sarampión en décadas. Más de 3.000 casos fueron confirmados durante 2026 en distintos puntos del país, mientras Pennsylvania se convirtió en uno de los estados más afectados, con 693 contagios registrados en 38 condados.

El avance de la enfermedad también generó preocupación por sus posibles complicaciones. Pennsylvania confirmó dos muertes asociadas al sarampión y las autoridades investigan una tercera, correspondiente a una mujer de 40 años que murió tras presentar complicaciones vinculadas con la infección.

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire. Puede provocar fiebre, tos y erupciones en la piel, pero también causar cuadros graves como neumonía y encefalitis, especialmente en personas sin inmunización adecuada.

Las autoridades sanitarias insisten en la vacunación como principal medida de prevención. Según el Departamento de Salud de Pennsylvania, dos dosis de la vacuna triple viral MMR tienen una efectividad cercana al 97% para prevenir la enfermedad.